10ª OBB: Imágenes

Presentación.

Escritores invitados: Leo Dolengiewich, Julio Estefan, Dina Grijalva y Luisa Valenzuela.

Lectura de Leo Dolengiewich.

Lectura de Dina Grijalva.

Lectura de Julio Estefan.

Lectura de Luisa Valenzuela.

Carrusel de microficciones.

Lectura de Roberto Perinelli.

Lectura de Laura Nicastro.

Lectura de Miroslav Scheuba.

Entrega de diplomas.

julio 23, 2012 at 1:14 am 2 comentarios

10ª OBB: Escritores invitados



GRIJALVA MONTEVERDE, Dina
nació en Ciudad Obregón, Sonora hace ya varios febreros. En tiempos recientes ha adoptado por voluntad propia una nueva ciudadanía: fue aprobada su solicitud y es actualmente ciudadana de ficticia. Conoció de la minificción en los cursos de Lauro Zavala en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en el primer año de este milenio. So pretexto de su tesis de doctorado viajó a Buenos Aires el 2008 y durante esa estancia, en el jardín de la casa de Belgrano de Luisa Valenzuela, nació como minificcionista.

Desde entonces Dina Grijalva se ha vuelto una hacedora y promotora de ese maravilloso género de la brevedad. Ha impartido e imparte talleres de minicuento y sus mejores alumnos publican en Timonel, una revista sinaloense promotora del cuento pigmeo. Cultiva un bonsái y sueña con un minicooper. Es catedrática en la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Recientemente publicó dos libros de ensayos: Eldorado: evocaciòn y mito en la narrativa de Inés Arredondo y Eros: juego, poder y muerte. El erotismo femenino en la narrativa de Luisa Valenzuela.

VALENZUELA, Luisa nació y actualmente reside en Buenos Aires. Sus libros de cuentos hasta 1999 fueron reunidos en el volumen Cuentos completos y uno más. En 2002 el Fondo de Cultura Económica publicó una extensa antología general de su obra, El placer rebelde, con prólogo y selección de Guillermo Saavedra. Entre otros títulos ha publicado las novelas Hay que sonreír, El gato eficaz, Como en la guerra, Cola de lagartija, Realidad nacional desde la cama, La travesía y El Mañana(2010).

Es autora de los libros de ensayos, Peligrosas palabras y Escritura y secreto; de Los deseos oscuros y los otros (cuadernos de Nueva York), y de Brevs, microrrelatos completos hasta hoy (2004). Sus últimos volúmenes de cuentos aparecieron en España: Generosos inconvenientes (antología), Juego de villanos (microrrelatos) y Tres por cinco (publicado también en 2010 en la Argentina). Cuidado con el Tigre es una novela que escribió en el año 1967 que permaneció inédita hasta ahora y que este año publicará la editorial Seix Barral.

ESTEFAN, Julio Ricardo nació en 1963, en Monte Buey, Marcos Juárez, provincia de Córdoba (Argentina). Es Bachiller Universitario en Física y Analista de Sistemas. Se desempeña como docente e investigador en la Universidad Nacional de Tucumán. Durante 2008 publicó sus trabajos en la revista Ñ, del diario Clarín (Buenos Aires), La Buhardilla de Papel (Rosario) y en los blogs de Literatura: Químicamente Impuro, Breves no tan breves, Ráfagas y Parpadeos, Poesía de Tucumán, entre otros.

Participó en la Antología Monoambientes, compilada por Rogelio Ramos Signes y publicada por Ediciones Desde la Gente, Buenos Aires, 2008. En 2010 sus microrrelatos fueron incluidos en la antología Velas al viento, compilada por Fernando Valls y publicada en España por la editorial Cuadernos del Vigía. Recientemente, algunas de sus poesías fueron publicadas en el blog Alpialdelapalabra, del poeta Esteban Moore.

Ha publicado los libros de microrrelatos La excepción a la regla (2009), Juegos de Superhéroes (2010) y La señal inválida (2011). Actualmente coordina el ciclo Poetas por Poetas que se lleva a cabo en San Miguel de Tucumán desde el año 2007.

Desde 2009 es editor responsable del sello La aguja de Buffon Ediciones que, a la fecha, ha publicado una veintena de libros de autores tucumanos y del noroeste argentino. Es miembro fundador de la Asociación Literaria “Dr. David Lagmanovich”.

DOLENGIEWICH, Leo nació en 1986 en Mendoza, Argentina, donde aún reside. Es Técnico en Tiempo Libre y Recreación y estudiante de Psicología. Durante 2009 y 2010, coordinó un taller de creatividad literaria para adolescentes en el Centro Literario Laberinto.

En 2009, participó de la mesa de microrrelatos en la Feria del libro de la Provincia de Mendoza. Y en 2011 participó en las IV Jornadas Nacionales de Minificción realizadas en esa misma provincia. Algunas de sus microficciones han sido publicadas en la I Antología Triple-C. Microrrelatos reunidos y en el libro 200 microrrelatos de terror ArtGerust. Homenaje a Edgar Allan Poe.

También han publicado algunos de sus textos los sitios web: Letras de Chile, Internacional microcuentista, Químicamente impuro y El microrrelatista. Su blog personal de microficciones es: http://mepodesleeraca.blogspot.com.ar/

julio 23, 2012 at 1:06 am Deja un comentario

10ª OBB: Invitación

El jueves 19 de julio, a las 20hs, se celebrará el décimo encuentro de la Orden de la Brillante Brevedad, lectura de microficciones.

Esta nueva edición se realizará en la librería La Libre (Bolívar 646, Ciudad de Buenos Aires), junto a los escritores Dina Grijalva (México), Luisa Valenzuela (Buenos Aires), Julio Estefan (Tucumán) y Leo Dolengiewich (Mendoza).

julio 16, 2012 at 1:52 pm Deja un comentario

9º OBB: Microrrelatos de Eugenio Mandrini

La muerte elegida

Imagine estar soñando que viene la Muerte y le corta el cuello de un solo tajo. Si al despertarse ve que la cama está traspasada de rojo, usted sin duda estará muerto.

Cielo en dos

Después de conquistar la estella más remota, el cosmonauta se echó a dormir en la inmensidad del espacio, y soñó que cortaba la hierba del jardín de su casa.

Prueba de vuelo

Si evaporada el agua el nadador todavía se sostiene, no cabe duda: es un ángel.

Tango del lobo

Primero faltó a la cita la niña de la caperuza roja.
Después, un eclipse oscureció la luna y debió morderse el aullido.
Por último, la manada lo declaró nada feroz, por esas gotas de soledad que le apagaban los ojos, y fue desalojado del bosque.
Hoy lame zapatos en la ciudad y en invierno busca el abrigo del sol como una abuela.

julio 12, 2012 at 2:58 pm Deja un comentario

9º OBB: Microrrelatos de Federico Spoliansky

I

La vida de una bota es dar pasos, el paso es la respiración de la bota, la respiración que le da vida. El mundo de la bota es una piedrita, un chicle, un boleto, en el caminar aparece la vida debajo de las suelas. Pisé, fuerte pisé el paso que doy, en el paso que di maté, cuando mata la bota respira.

Sería imposible vivir sin pisar. Cuando pisamos perturbamos la vida que existe debajo de las suelas, movemos la suciedad de los otros y no es delito, ¿o sí?, transportar el delito de los otros.

II

Toma la ballesta sin saber qué es la caza, es bailarín. Escondido en un palco observo cómo organiza un bosque sobre el escenario. Un bosque no es territorio mudo, es un puente colgante sobre el dosel de los árboles, una cerda sobre el labio, un colmillo en el mentón. Las zapatillas de baile se hacen oír sobre el caucho, embiste la espada, touché, sólo es baile si es bongó. Una luciérnaga cosida en las puntas trae luz a una madriguera que jamás se hubiera podido vislumbrar. El bailarín cierra el acto rodeando el lago, ya no estoy reclinado, ahora soy un eucalipto, dejo que me parasite.

III

Nadie es dueño de un apellido. Tal vez sea un problema geográfico, algunos nacen en Kursk, otros en Tiflis, y no es tan terrible, ¿o sí?: nacer bailarina Plisetskaya.

IV 

Si el dato es un pantano, salta la rana. Si el vestido tiene cremallera cae la cortina del garaje, el mecánico sale detrás de la mujer, no ha sido una emboscada, se baja la cremallera.

julio 11, 2012 at 2:56 pm Deja un comentario

9º OBB: Microrrelatos de Ana Paruolo

Golosina pobre

Todo cobraba luz y la sonrisa detrás de la cual se ocultaba cierta complicidad, acompañaba la mano de la Bisa que ofrecía al niño un trozo de terrón de azúcar –la golosina pobre, decía- Sin embargo, para él, el hombre que hoy es aquél niño, era la más deliciosa. Y la azucarera de madera con tapas que se deslizaban para resguardar la yerba y el azúcar de las moscas, se le antojaba un arcón cuyas maravillas había que saborear.

Disciplinada

La hiedra disciplinada y venenosa trepaba mientras ocupaba todos los espacios posibles. Disimulaba detrás de la sonrisa naif y de sus siliconas, los colmillos. No se dio cuenta, sin embargo, que silenciosamente, protegidos por las hojas secas y entre las piedras, crecían unos brotes de bambú. Y como no había osos panda ni sus colmillos podían hacerles daño, crecieron con altura.

Instrucciones

Para saber si alguien pasó la noche con otra, se deberá buscar rastros de carmín en la parte interna del cuello de la camisa, revisar los bolsillos, buscar pelos y señales y oler el boxer. Siempre y cuando no muerda.

Obra en curso

Para evitar pensar en el final, decía que su obra siempre estaba en curso. Hasta que le llegó, silencioso y sin avisar, el corte prolijo y severo del guadañazo.

julio 10, 2012 at 2:55 pm Deja un comentario

9º OBB: Microrrelatos de Susana Aguad

La visita de Felipe

Éramos doce personas en la “chambre de bonne” de la rue Lacèpéde. En un desorden descomunal, se mezclaba la vajilla de cocina con la ropa, y los libros y cuadernos de los niños con las cajas conteniendo productos de almacén. No se escuchaba cuando tocaban el timbre, mucho menos cuando subían la escalera. O sea que nuestro amigo Felipe Martín y su acompañante estuvieron más de media hora parados frente a la puerta hasta que alguien les abrió. Quién sabe quién, mi hermana, alguno de los chicos, mi marido o yo misma. Ahora no lo recuerdo. Lo cierto es que entró y lo primero que dijo (él, que acababa de aterrizar en París luego de pasar siete años en las prisiones de la dictadura) fue: “¿Cómo pueden vivir en medio de este caos?”

Estocolmo

Me introdujo en su dormitorio, oscuro y perfumado como un templo. “Pero vos, le dije, ¿pensás seguir así toda la vida?” Puso un disco de Gardel en un combinado prehistórico, prendió su velador con pantalla de encaje y me invitó a sentarme en su silloncito Luis XV. Se había enamorado de una sueca, una de las tantas, pero la chica no quería casarse. “Aquí se quieren divertir solamente”.

Fuga

Llovía esa noche. Empecinada, la lluvia caía a torrentes y le producía la sensación de que pronto, muy pronto, esa calle volvería a inundarse y todo su living de planta baja se cubriría de agua. Entonces metió sus libros en una valija y, sin siquiera cerrar la puerta, abandonó su casa.

El dorado

Del país que había elegido, mi abuelo lo ignoraba todo. Tal vez creía, en sus sueños de confusa geografía, que se trataba de El Dorado, la tierra de los omaguas donde el oro refulgía en los arroyos y bastaba agacharse para recogerlo. Cuando manejaba la grúa en el puerto y yo lo miraba a la distancia, me hacía señas con su mano. No parecía triste, entonces, sino sólo cansado.

julio 9, 2012 at 2:54 pm Deja un comentario

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